“Cuando calle el tamboril

Por caminos y senderos

Y atrás quedara el recuerdo

Del camino rociero

Llegaran de dos hermanas

Unos Ángeles del cielo

De corazones humildes

De limpios sentimientos

Su tesoro es un balón

Hasta perder el aliento

Que no saben de riquezas

Ni de odios ni de miedos

Que su única batalla

Es de indios y vaqueros

El agua es su munición

Y unos globos su armamento

Que te cambian sus sonrisas

Por un abrazo sincero

Y que el brillo de sus ojos

Se convierte en tu alimento

Por eso si te preguntan

Donde vas de veraneo

Diles que a la alegría

A las risas, a los juegos

Y diles que te acompañen

Que estamos de brazos abiertos

Y verán que en esa casa

Se esta mas cerca del cielo”


Tomás Camacho

III Exaltador de las Cruces de Mayo